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21 mayo 2015

CAETANO VELOSO Tropicália 2, Circulâdo Vivo, Fina Estampa Ao Vivo + Verdad Tropical


CAETANO VELOSO e GILBERTO GIL-




CAETANO VELOSO 
-Tropicalia 2-
WEA- WARNER MUSIC BRASIL 1993

Ambos lideraron el tropicalismo, movimiento musical que echó a andar en Sô Paulo en octubre de 1967 y que fusionaba la innovación refinada de Joâo Gilberto y la bossa nova con el rock anglosajón, la sicodelia y Carmen Miranda, el buen gusto y lo kitsch.

Bahia fue su base de operaciones, donde se unieron Gal Costa, Tom Zé y Os Mutantes. El movimiento tomó forma con el disco colectivo de 1968 Tropicália ou Panis et Circensis. Durante la dictadura militar, Caetano y Gil se exiliaron en Londres, donde grabaron dos discos hasta su regreso a Brasil en 1972.

En 1993 publicaron Tropicália 2, que sirvió para celebrar el 25º aniversario del Tropilalismo. En él se expresaba el mismo principio unificador, transgresor en su momento a finales de los 60, que concitaba rebeldía y tradición para dar como resultado una propuesta original y moderna.

Tropicalia 2 se abre con Haiti, un tema ya legendario que concita todo estos elementos de innovación y música tradicional a través de unas letras de denuncia. El disco tiene presente las percusiones, como principio de unión a la africanitud bahiana, pero también las cuerdas (Jaques Morelembaum) y al pop-rock de Jimi Hendrix en Wait until tomorrow, recordando su exilio en Londres. Para pasar luego a la delicadeza y suavidad de una bossa titulada no por casualidad Tradiçao o el también clásico Desde que o samba é samba. Incluso hay una pieza de collage sonoro experimental titulada Rap popcreto y un homenaje a otro de sus referentes, Dadá

Es decir, 25 años después se actualizan los principios inspirados, se sofistica el sonido y la producción pero se reivindica la fundación del Tropicalismo.



Verdad Tropical 
Caetano Veloso
Salamandra
La meteorología de los trópicos es fundamentalmente inestable. Por tanto, hablar de una  “verdad tropical” implica por necesidad una paradoja, un juego frondoso y cómplice con el deseo. Este libro recopila testimonios, anécdotas y reflexiones de los años jóvenes y comprometidos del autor (los 60 y 70), llegando cronológicamente hasta finales de los ochenta en Nueva York donde conecta con David Byrne y Arto LindsayCultura, vida, círculos artísticos y política son los centros temáticos que, con precisión lingüística y densidad de ideas, el autor-protagonista hace suyos. Brasil, una realidad histórica que rivaliza con Estados Unidos.

 “Brasil es el otro gigante de América, el otro crisol de razas y culturas, el otro paraíso prometido. El Otro. El doble, la sombra, el negativo de la gran aventura americana”. Cultura de masas: “Si hubiese dependido de mí, ni Elvis Presley ni Marilyn Monroe habrían llegado a ser estrellas”. Pese haber sido un revulsivo de su propia música, mucho más de un tiempo a esta parte, el rock, dice, “me parece poco original”; aunque siempre reconoció la influencia de los Beatles y los Rolling Stones en el Tropicalismo. Su desmarque le hace decantarse por la vieja música brasileña, cubana y argentina, el jazz: “Me gustaban Sinatra y Nat Cole, aunque prefería a Louis Armstrong, Chet Baker, Monk, Miles y Ray Charles”.

Sobre la música de su país, puro sincretismo de razas, géneros e instrumentos, reflexiona largamente para descubrir que son tres los pilares que cimientan la música popular brasileña y una la revelación para sí: Pixinguinha (representa a la música popular negra), Villa-Lobos (exaltación amazónica y nacionalismo) y Tom Jobim (a la vez popular y clásico). La revelación, Joâo Gilberto. “La bossa nova nos arrebató, nos llevó a revisar nuestro gusto, nuestro acervo y, lo que es más importante, nuestras posibilidades”. Y la dictadura... Liderar el movimiento tropicalista, a finales de los 60, junto a Gilberto Gil, le conduciría, primero, a la cárcel y, luego, al destierro londinense. “La idea del canibalismo cultural se ajustaba de maravilla a los tropicalistas: Godard y Carmen Miranda, los poetas concretos y el modernismo brasileño, Jimi Hendrix y Joâo Gilberto, el Cinema Nuevo y los nacionalistas”. 

Una mente de pensamiento agudo. Una voz inquieta, personal y crítica.



CAETANO VELOSO -CIRCULADÔ VIVO-
POLYGRAM 1992

Generosa demostración, en contenido y en ideas, de un concierto del que quedó registro en disco y en vídeo, culminación del proyecto y sonido del trabajo Circuladô, que se grabó en Nueva York con un producción de ideas avanzadas.

Excelente acompañamiento instrumental encabezado por el imaginativo y certero Jaques Morelembaum, un chelista con un protagonismo nada discreto en esta década, que se amolda con suficiencia apabullante a un repertorio inagotable en su variedad. 

Caetano también se reserva unos esperadísimos espacios íntimos con su guitarra, además de compartir un tango a dúo con Morelembaum. Circuladô vivo – primero de la trilogía de conciertos editados en estos diez años- es un documento sonoro riquísimo en su variedad formal, en ritmos, melodías, músicas y mensajes.

Se subliman clásicos que van desde Jobim y Vinicius (Chega de saudade), Gardel (Mano a mano), Bob Dylan (Jokerman), Djavan (turbadora la versión de Oceano), Ary Barroso (Quando eu pensa na Bahia) o el mismo Michael Jackson en un impresionante medley (black or white -americanos) a temas del presente compuestos por Caetano (ItapuâCirculado de Fulò,recogidos en el Circuladô de estudio) y de un esplendoroso pasado (Voce e lindaSampa...). 


Vayan  a escucharlo o verlo en ese escenario rupestre.

CAETANO VELOSO -FINA ESTAMPA AO VIVO- 
VERVE WORLD 1995

El gran mural con inspiración indígena del mejicano Diego Rivera, que sirve de marco para este concierto que tuvo lugar en el Metropolitan de Rio, en Septiembre del 95, ilustra doblemente el concepto y las fuentes culturales que Caetano ha elegido para desarrollar en toda su plenitud el trabajo anterior, Fina Estampa. Como ya hiciera en su espléndido Circulado Vivo, el de Santo Amaro se acompaña nuevamente del maravilloso chelista y extraordinario músico Jaques Morelembaum y de gran parte de la base rítmica que participó en su anterior proyecto en directo; además se refuerza el contenido musical con una orquesta de cuerda cuyos fantásticos arreglos –como ya ocurriera en el Fina Estampa de estudio- corren a cargo de Morelembaum.

En total 17 canciones, en su mayor parte tonadas latinoamericanas de toda la vida, que Caetano escuchó en su infancia y que reinterpreta de la forma en la que sólo él puede hacerlo. Aparecen Contigo en la distanciaLa BarcaVete de míAy amor... todas ellas muy recomendables para los que quieran sumergirse en una melancólica escucha tras una pérdida amorosa, para los desengañados, o simplemente para disfrutar de esas viejas canciones de amor intemporales. En el repertorio brasileño destacan la magnífica versión de Haiti (más rica en matices que la contenida en Tropicalia 2, junto a Gilberto Gil),Voce Esteve (de Joâo Gilberto), Labios que beijeiCançao de amor y repite Itapua (ya recogida en los dos "Circulados"). 

Hermoso mosaico de un continente y una lengua, donde las canciones más emotivas son aquellas en las que Caetano canta acompañado sólo por su guitarra. Un regalo latinoamericano.





19 mayo 2015

MAX ROACH - We Insist! & ABBEY LINCOLN-Straight Ahead











AÑO 0

abriendo la década de 1960

Los acontecimientos recientes de violencia racial en Baltimore nos llevan a recuperar dos obras que a principios de los convulsos años 60 del pasado siglo también eran noticia.





“Un artista es un secretario…tomo nota de lo que pasa en mi época. Mi música intenta decir cómo me siento realmente y espero que también  refleje de alguna manera cómo se siente la gente negra en los Estados Unidos” 
Max Roach

A finales de los años 50 la concentración de personalidades, estilos y causas sociales conducen a un proceso de creación febril y a un nivel de calidad inaudito. De esta oleada de fecundidad surgieron nuevos sellos discográficos donde estas experiencias quedaron reflejadas. Candid, durante apenas seis meses de vida, en 1960, produjo más de 30 obras, algunas de las cuales hoy son pasajes indispensables en la historia del jazz. 

Son años convulsos, los que rodean el final una década  y el principio de otra, en la que socialmente la raza negra va acaparando más y más puestos destacados en el deporte y la cultura, en la televisión y en la política, sin que, por el contrario, los derechos fundamentales de la Constitución estadounidense que amparan a blancos y negros se cumplan por igual para las dos razas. Los músicos de jazz, siempre anhelando la vanguardia estilística pero también situados al frente de la lucha por los derechos civiles, permeabilizan la realidad desde distintos enfoques: la extensión de una tradición y, por otro, la revolución estética.



Max Roach abandona el impulso del hard bop cuyo relevo toma Art Blakey con sus Messengers. Miles Davis y John Coltrane cocinan nuevas fórmulas de improvisación en base a una arquitectura modal de escalas. Autores como George Russell, Lennie Tristano y Charles Mingus (también Monk y Cecil Taylor en el piano que también grabó este año para Candid The World of…) introducen  en sus composiciones, desde mediados de los 50, disonancias y fórmulas atonales que siempre estuvieron en una música de raíz africana,  anticipando un género que sacudiría definitivamente los cimientos del jazz con la llegada del free jazz.

El arte de protesta, de ideas y de sonidos, se expresa renovando la tradición de la música negra o bien encuentra en la experimentación y en una radical  libertad expresiva de esa misma herencia las fórmulas creativas que la definen. Eric Dolphy, que participa en el disco de Abbey Lincoln y hombre clave en estos años, representa esta actitud catalizadora. El free jazz -un nuevo concepto no sólo restringido al propio de Ornette Coleman-  convivía e incluso participaba con el legado de Duke Ellington, siempre vivo, por ejemplo, en Mingus.


En este contexto creativo enfático, de connotaciones políticas y miradas que se vuelven hacia África, nace Candid, donde se dan cita gran parte de los músicos más influyentes del jazz de la época en obras que figuran entre lo mejor de sus carreras. Max Roach, por entonces casado con Abbey Lincoln, escribe para Candid We Insist! (Fredom now Suite), todo un testimonio en defensa de la identidad racial y de la denuncia desde la desafiante portada de unos clientes negros que son servidos por un camarero blanco y que elige –mucho antes de la creación la imagen icónica de Nelson Mandela- una pieza dedicada al apartheid titulada Tears for Johannesburg

Roach, que ya se había unido brillantemente 5 años antes con el trompetista Clifford Brown, escoge a Brooker Little, otro genio malogrado tempranamente. En este trabajo álgido y tenso, se incorporan, volviendo sobre un pasado racial africano, percusiones y se incluye una parte cantada que inspira a continuación Straight Ahead, auténtico pilar del jazz vocal contemporáneo desde el que Lincoln eleva su grito.


Roach introduce a la voz como no sabía hecho antes. Su incómoda presencia no persigue la refinación melódica o las facultades tímbricas sino la sentida interpretación del mensaje de orgullo y de protesta. Su materialización se presenta teatralizada en formas antigramaticales y discursivas o mediante una hipotética coreografía ancestral. 

Como Billie Holiday, que ya inmortalizara en Strange fruit la discriminación racial, Lincoln despliega su apasionado y agrio discurso ateniéndose a un contexto social, construyendo esta vez un decorado valiente y vital sobre la unión de fuerzas, no sobre la frágil individualidad. Straight Ahead provoca, no seduce; fascina, aún hoy, en su grito expansivo que une la modernidad, la poesía contestataria y las esencias africanas.

Dos obras fundamentales que coinciden con un periodo de unión sentimental y creativa entre la cantante y el baterista inscritas en un momento histórico, justo después de 1959, el mejor año para esta música.

MAX  ROACH: “We Insist!” The Freedom Now Suite.

ABBEY LINCOLN: Straight ahead

Max Roach (batería), Abbey Lincoln (voz), Booker Little (trompeta en "Driva Man", "Freedom Day", "All Africa", and "Tears for Johannesburg"), Julian Priester (trombone en "Driva Man", "Freedom Day" y "Tears for Johannesburg") Walter Benton (saxo tenor en "Driva Man", "Freedom Day", and "Tears for Johannesburg"), Coleman Hawkins (saxo tenor en "Driva Man"), James Schenk (bajo en "Driva Man", "Freedom Day" y "Tears for Johannesburg", Michael Olatunji (congas, voz), Raymond Mantilla (percussion), Tomas du Vall (percussion)

Sello:  Candid. 1960



15 mayo 2015

JAIME SERRADILLA TRIO- En el fondo

JAIME SERRADILLA TRIO
En el fondo
Roger Mas (piano), Jaime Serradilla (contrabajo), Jo Krause (batería). 
El lenguaje jazzístico se crece en directo. Libertad y espontaneidad juegan a favor de los músicos creativos, los que saben escuchar y los que hacen que un tema crezca y se moldee mientras se construye. Quizá por ello el aficionado prefiere acudir en casa a la frescura de grabaciones en directo que capturen esa atmósfera de cercanía y complicidad con el oyente. 
Jaime Serradilla

Serradilla es uno de los nombres fundamentales de la escena Sevillana. Justo en el centro de esa ciudad, en la Plaza del Duque, frente al Corte Inglés tuvo lugar este concierto, uno de los tres que dio junto a los catalanes Roger Mas y Jo Krause. Siendo los tres maestros de músicos, cabe resaltar la labor que lleva acabo el contrabajista en la pedagogía musical de la escena local. Desde el Club Naima su actividad en vivo aúna creación y crecimiento musical enfocado desde la lectura o, quizá mejor, recreación sobre standards. Este planteamiento se traslada aquí con una densidad de ideas que no lastra el mensaje. 
El esquema pudiera verse como tradicional, pero no así el modo en que se aborda, reafirmado en una estructura flexible de exposición, desarrollo solista y recapitulaciones con puentes y sorpresivos cambios. Los estilos se substancian en corrientes principales como el bebop, el género balada y la incorporación de ritmos latinos. Terreno abonado en la confluencia de esos elementos clásicos que recuerda algo a Kenny Barron, un clásico de la modernidad pianística, aunque aquí se vea canalizado principalmente a través de temas originales. Lo que está detrás  del título.. En el fondo que lo titula.
 Roger Mas, Jaime Serradilla y Jo Krause en el directo en Sevilla  que dio pie a esta grabación
El mensaje que desprende un encuentro sin más decorado que un escenario con público es veraz y cálido. Los momentos más encendidos en los solos no definen la intención de una exposición equilibrada desde todos los ángulos. Un encuentro fluido en torno al jazz sin más aditivos que el diálogo a tres con el pasado y en el ahora.

12 mayo 2015

GABACHO MAROC-Interview-entrevista (english-español)

Gabacho Maroconnection
                                Gabacho Maroc – Photo by Luis Alvarado

“We made jazz but dancing became a necessity”
Franco-Spanish-Moroccan group, Maroconnection, one of the most active and successful projects in the European market, has managed to create in less than two years its own audience and receive rave reviews for its first album Bissara. Catchy melodies, Gnawa rhythms, Afro-Maghrebian percussion, ngoni, chants and choreography, driven by infallible and colorful arrangements make it possible to create music that avoids the clichés of jazz fusion and sends a message of collective enjoyment. They are the group of the moment and that’s why in 2015 the band will tour Spain again, traveling through Morocco, France and other European countries and will later jump to South America and Nepal.
We crossed Cádiz (Andalusia, Spain) from the train station to Plaza del Mentidero, on the way to meet our protagonist. It was a wonderful and warm day despite being winter time. The deep economic crisis that still grips you seems to have a more benevolent face on these streets. Vincent Thomas is a French drummer formed, like much of his previous band (jazz quintet Gabacho Connection), at the Musikene School in San Sebastian, home to a historic European festival which this year celebrates its 50th anniversary. Why he ended up settling in a southern Spanish city so small and poorly communicated to anyone traveling as much as he does, makes sense when you look at his face, sitting with his son, enjoying the generous winter sun in a city with a three thousand year history, close to the feel of the Mediterranean, Africa and America.
Two projects that were born in the South. His son and his group. Vincent Thomas, musician, representative of his cause and father. Someone who believes without hesitation that “in a musical project, music is 20% and 80% promotion.” With the data about concert made in a year and a half with Gabacho Maroconnection (GMC), featuring 8 musicians who come from different cities and three countries, Spain, France and Italy, who better than him to offer these percentages results.

Jesús Gonzalo – We met in November 2013. Do you remember the day?
Vincent Thomas – Perfectly, it was two days after my son was born and I was playing at your festival in Jerez de la Frontera with Antonio Lizana.
Thinking about it, it appears that both your son and GMC were gestated simultaneously.
Yes, everything was happening at once. Leo, my son was born the very day we left the studio to record Bissara in Granada. (Smiles)


Vincent holds his child – Photo by Luis Alvarado

I watch Leo fidget in his lap and looked at him. Vincent seems calmer and serene. I ask, on balance, do you feel satisfied with the huge effort made?
I feel good, happy, of course. The effort has paid off. We toured a lot in this time, we had a lot of very good media coverage, the best radio and Spanish media have paid attention to our music, but at the same time I also have a sense of restlessness. In French the meaning of “restlessness” is something other than in Spanish. It is as if you feel somewhat uncomfortable, not about the past but for what is to come. There’s plenty to do and I hope that this year concert expectations are met.
To not stress the great features that have already been discussed, I would like to go into the small details of how this jazz quintet project born in San Sebastian, made a trip south to reach Gnawa music.
It was a coincidence. I shared a flat for two years while I was in Musikene with a drummer from Seville named Nacho Megina. One of the times he traveled south he asked me to go with him to Morocco. So I went with him to Essaouira. We bought records and played Gnawa music. It was 10 amazing days. Then I returned 10 more times, totaling 11 in five years. I like jazz. I played and still play jazz, but I need dancing. Sorry, but I like world music better. I listen to it more in my house than jazz. The rhythm is very important to me. I’m a drummer.
I remember when you only had the master [recording], at a mutual friend’s home, I started dancing when I heard it for the first time and I commented that this music had all the tools to be a success. It was the music needed in a society in crisis …
It’s really not my music, it’s our music. Even if each one composes the music, this is the music of a group.
(He stopped for a moment to think and surprised me with this)
As a musician, I’m sorry, but for something to be successful you have to have 20% music and 80% of management. No matter how good the music is, if you don’t become well known, there is nothing to do … I’m not talking about doing a concert in a jazz club, I’m talking about touring, truly moving the project, of living music, of your dream.
(he stopped again briefly to answer to the topic of success and the pursuit of dancing at the same time)
This was a spark … it happened to me at the Valladolid festival in 2013. We were in a very good bill with Bill Evans, Ron Carter and drummer Antonio Sanchez, who gave a great concert the day before our performance. Imagine, people who play a thousand times better than us … And I told myself, this public is going to like us, we’ll have an effect. It was the last concert of the festival. At noon there were about 500 tickets purchased and at the end 800 were sold. Two pieces before the end I was almost angry with the audience. They had not danced yet. They were used to being in a jazz concert like Antonio Sanchez’s. That day I realized what the project’s objective should be. Then you start changing “the [micro]chip“. Change some things, take out some jazz and introduce something more African…

Gabacho Maroconnection – Photo by Luis Alvarado

Was the group that day in Valladolid like today’s, consisting of eight members, the previous quintet plus three?
Yes, yes. The quintet Gabacho Connection came from the period in Musikene and featured Charley Rose (alto sax), Willy Muñoz (keyboards), Eric Oxandaburru (bass) and me on drums. A trombonist left, then we added a tenor sax. Antonio Lizana, the other saxophone player, is also a flamenco singer and sings very well, which served to underline our Mediterranean roots. The problems came with the visas for our three Moroccan musicians. The Spanish consulate canceled them and we had a tour planned with them. So for the second time, having major engagements like the San Sebastian festival and this one in Valladolid, we got in contact with two Essaouira musicians living and working in Europe. Hamid Moumen (vocals, guembri) and Jawad Jadli (percussion, vocals). The third one who filled the slot was Fred Faure, an old French friend of mine who played percussion and ngoni, who had studied in the Congo.
So we had a quintet that wanted to change its horizons and style, which had gone to Morocco and made contact with musicians from there but due to papers, could not count on those musicians and changed to Moroccan musicians from Europe.
Returning to the importance of management that you pointed out, by the number of concerts, by media coverage, you could say that GMC has been the musical event of 2014 in Spain. Aside from the daunting task that I can imagine you’ve had to do to get all this, I’m wondering how you solved the logistical difficulty of having the group members so far away. The eight divided into 5 different capitals and three countries.
Well, first I have to thank the musicians of the group for their effort. I know that not everyone plays their part in the same amount and not surprisingly after so many hours together conflicts arise … This is always complicated, but with this all-terrain band it was possible. They are people who are available, who like to travel and adapt well to the conditions. This is very important because sometimes economic conditions can be very difficult and distances are long… The festivals do their own thing and if they can, they pay less … and you have to look out for the group … (smiles).
Similarly, you said you had to invite the public to dance, to turn the concert into a ritual and away from the individualism of jazz instrumentalist solos. This leads me to see your band not like a group of musicians but as a collective …
That’s true. I know very well my band and this is possible by the personalities that comprise it. I have fought with each of them and I think everyone has quarreled with each other (smiles). The people chosen are hot tempered people. Each one of them… Antonio Lizana communicates well with the auience, everyone says. Charly Rose, also a sax player, has a group of more violent music, metal hardcore, goes crazy backstage … but he can also make an exquisite arrangement for violin. Bassist Eric Oxandaburru has listened to a lot of African music. The “perc” Fred Faure, studied in the Congo. Then there are the two Moroccans, who know their traditional music. Willy, the keyboardist, is into world music and so am I. Each of us musicians has a lot of generosity on stage and that’s what’s transmitted at the end.

Gabacho Maroconnection – Bissara
Gabacho Maroconnection - Bissara

Let’s talk about the stage and your album Bissara. An excellent work that accurately reflects the concept and structure of the product. That is the essence of your potential…
Yes, indeed.
Seems more like a pop record than jazz …
Well, there all kinds of stuff …
I mean, the audience can perfectly identify each of the parts, even if you play inside or outside the album, with more improvisation … It’s not a closed concept …
Yes, sure, sure … Sometimes things change, the presentation too. Sometimes when I present I do some tricks… we also play with the theme of surprises.

And the choreography that serves as communication with the audience … How did add the figures. Is this part of who’s coming?

From the Moroccans. From them. It’s going slowly and will go further. The contribution of the Moroccans is still 20% or 30%. We will be adding new items … For example one night Jawad was in Fred’s room with a bendir and made a dance with his feet that came from a lost Moroccan village. We incorporated it the following day.
So you have some ritualistic essence, rhythm, percussion, choreography…
And melodies.
Sure, and they are very catchy. I heard some young girls walking through the streets of Cadiz singing ‘Sonríe Ana’ (Smile Ana) two days after the concert you gave here…
Really? … That’s great … (laughs)
Why do practically all members sing. That is rare in a jazz band…
Melodies and singing… This is very important… We can talk about many things but this is important… How you will not like Stravinski or Miles Davis, why not give rise to instrumental music… I like it, but ultimately singing is what touches people.
And all this useless controversy trailing whether it’s jazz or not, and neither Miles nor Stranvinski, what you want is to communicate, to dance and sing to people… Get something almost tribal connected with Africa.
Yes, Gnawa music comes from the black slaves who came from Niger, Mali, Sudan…
Will GMC continue to drawing from African music for its new album. What’s coming up next?
There will be more singing. And simple and profound pieces at the same time.
You already have that in this album, Bissara…
We can make a better album yet. I have faith in this. We are already composing. I have two pieces, Eric has three, Fred has one. There is material. But we can use more of our Moroccan musicians to compose…
(Meditates)
All this is very deep … The white musicians do not know the desert, don’t know Essaouira. I do … We have to dig further into African and Moroccan music. We will have opportunities to do this during tour. Especially during our gig at the Merzouga Festival.
[note from JG, see GMC tour schedule at the end of the interview]



Is that why you made the video with that traditional Gnawa segment, like saying: “we are not only fusion, we are also tradition.”

Yes, of course. The most important thing is that GMC musicians know Moroccan music in depth.
Gabacho Maroconnection, Gnawa, tradition and rhythm - Photo by Luis Alvarado
Gabacho Maroconnection, Gnawa, tradition and rhythm – Photo by Luis Alvarado

We know that GMC has toured a lot in a short time. Maybe we are being a little unfair to the jazz scene, because they have been the first festivals and clubs who have supported this proposal.
Yes, but I believe it’s because of our background with Gabacho Connection quintet.
Listen, today I received an email from a guy from Luxembourg or Switzerland or wherever. “Yes, I’ve seen your mail but we are not interested in jazz”. I had listed the subject “GMC afro, gnawa, jazz, Moroccan music”. Okay, so I removed “jazz” and I resent the email … (laughs)
Vincent gives me another copy of Bissara but shows it first to his son as he hums to him the piece Moussaoui, one of the “hits” of the album you which comes with a beautiful video.

Now I’d like you to tell me about yourself … You’re French, you’re a drummer … Tell us about your favorite drummers, and French jazz, which is closely connected with Africa.
When I was 15 I started to play drums. My absolute heroes were Manu Katché, Stewart Copeland and Jeff Porcaro … So I come from Toto, Police and Manu Katché’s drummers, which is also Sting and Peter Gabriel. Then came technique and study … Dave Weckl, Vinnie Colaiuta … Sensitivity, jazz.
So if you ask me for a few names of great drummers today, I would say Brian Blade, Jeff Ballard, Manu Katché, Stewart Copeland, Amir Thompson [aka Questlove] from the hip hop group The Roots…
(Thoughtful)
You have to separate things … You cannot say that Steve Gadd or Manu Katché can’t play jazz because they played with Paul Simon and Sting … Their contribution is huge in the art of setting the drums in the studio. It’s incredible (pauses) … Then there is the work of Philip Jo Jones or Tony Williams with Miles Davis, which is formidable, but it has nothing to do with it. We must distinguish what each one does.
Look at Musikene (San Sebastián), I had a teacher named Gillermo Klein. A very reputable guy in jazz who said that John Lennon’s ‘Imagine’ holds as much difficulty as a classic piece.
What I mean is that there are no categories … Doing a good take of ‘Like a Virgin’ in a studio with a metronome is just as difficult as playing with Joshua Redman.
And how about French jazz and its connection with Africa…
The fact is that France is Africa. 30% of the population of Paris is black …
¿Barbés?
No need to go to Barbés… Lots of black people in Paris, a huge population.
And do you know Henry Texier or Louis Sclavis’ drummers, two jazz musicians whose music was inspired by Africa?
Sure, Tony Rabeson is Madagascar, there you go. I played with Francis Lassus on a 12-drum project entitled The Elegant Drums (Les elegant Machines). This guy has played and learned from many people and many are from Africa. He’s a friend of Algerian drummer Karim Ziad … There is a lot of culture in France related to Africa.

It’s like even the great Joe Zawinul, in recent Zawinul Sindicate groups, he used African and French musicians, including Richard Bona.



It is as if all returns to Africa. Zawinul produced Salif Keita and changed concept.

That is dialogue, and that is what has brought us here.

Hamid Moumen
Hamid Moumen
Tour Schedule
18 April: Festival Merzouga (Morocco)

14 May: Festival Atout Coeur (France)

06 June: Festival Afriqu’a Muret (France)

20 June: Festival Poborina Folk (Spain)

24 June: Fiestas de Segovia (Spain)

10 July: Festival Musikaire: (Spain)

11 July: Festival Intercultural de Laredo (Spain)

18 July: Festival Etnosur (Spain)

19 July: Festival de jazz de Sanlucar (Spain)

24 July: Festival de jazz flamenco de Ronda (Spain)

01 August: Festival Músicas en Espejo de Soria (Spain)
03 August: Festival Mediterraneen de Al Hoceima (Morocco)
05 August: Festival de jazz del Mosquito Huelva (Spain)
07 August: Castel de Denia (Spain)
13 August: Festival du Monastier (France)
15 August: Festa de la Pigna, San Remo (Italy)
23 August: Festival Bidasoa Folk (France)
24 August: Fiestas de Bilbao (Spain)
04-05 September: Festival Sam Africa (France)
06-14 September: South American tour (Chile – Bolivia)
16 September: Festival Jazz au Chellah (Morocco)
17 September: Institut Français de Safi (Morocco)
18 September: Institut Français de Essaouira (Morocco)
19 September: Institut Français de Agadir (Morocco)


November-December: Asian tour
Gabacho Maroconnection website: www.gabachomaroc.com
Translated by Angel Romero. [Editor’s note: Gabacho is a word used in Spanish to describe someone from France].
Interview published on worldmusiccentral.org

   

“Hacíamos jazz pero bailar 
se convirtió en una necesidad”
El grupo franco-hispano-marroquí, uno de los proyectos más activos y exitosos del panorama europeo, ha hecho posible en menos de dos años crear su propio público y recibir excelentes críticas de su primer disco Bissara. Melodías pegadizas, ritmos gnawas, percusiones afromagrebíes, ngoni, cantos y coreografía, impulsado por un trabajo infalible y colorista en los arreglos, hacen posible una música que evita los clichés del jazz fusión y envía un mensaje de disfrute colectivo. Son el grupo del momento y por eso en 2015 recorrerá de nuevo España, pasará por Marruecos, Francia y otras capitales europeas y dará el salto a Sudamérica y Nepal.
Cruzamos Cádiz (Andalucía, España) desde la estación de tren hasta la Plaza del Mentidero, camino del encuentro con nuestro protagonista. Hace un día estupendo y cálido pese a las invernales fechas. La profunda crisis económica que aún aprieta parece tener una cara más benevolente en estas calles. Vincent Thomas es un batería francés formado, como gran parte de su anterior grupo, el quinteto de jazz Gabacho Connection, en la Escuela Musikene de San Sebastián, sede de un histórico festival europeo que cumple este año su 50º aniversario. El por qué de que haya venido a parar a una ciudad del sur de España tan pequeña y mal comunicada, para cualquiera que viaje tanto como él, esconde razones que se entienden con sólo mirarle la cara, sentado con su hijo, disfrutando del generoso sol de invierno en una ciudad con un pasado de tres mil años, cercana al sentir del Mediterráneo, África y América.
Dos proyectos que han nacido en el Sur. Su hijo y su grupo. Vincent Thomas, músico, representante de su causa y padre. Alguien que opina sin titubear que “en un proyecto musical la música es un 20% y la promoción un 80%”. Con los datos que maneja de conciertos ofrecidos en un año y medio con GMC, tratándose de 8 músicos que proceden de ciudades distintas y tres países, España, Francia e Italia, nadie mejor que él para ofrecer esos porcentajes de resultados.
Jesús Gonzalo– Nos conocimos en noviembre de 2013. ¿Recuerdas el día?
Vincent Thomas– Perfectamente, hacía dos que mi hijo había nacido y yo estaba tocando en tu festival de Jerez de la Frontera con Antonio Lizana.
Echando cuentas, parece ser que tanto tu hijo como GMC se gestaron al mismo tiempo.
Sí, todo fue sucediendo a la vez. Leo, mi hijo, nació justo el día en que salíamos del estudio de Granada de grabar Bissara. (sonrisas)
 Vincent sostiene a su hijo - Foto realizada por Luis Alvarado


Vincent sostiene a su hijo – Foto realizada por Luis Alvarado

Observo cómo se remueve Leo en su regazo y le miro a él. Vincent parece más tranquilo y sereno. Le pregunto, haciendo balance, ¿te sientes satisfecho del enorme esfuerzo realizado?
Me siento bien, contento, cómo no. El esfuerzo ha dado sus frutos. Hemos girado mucho en este tiempo, hemos tenido mucha y muy buena repercusión mediática, los mejores programas de radio y medios españoles han puesto atención en nuestra música, pero al mismo tiempo tengo una sensación de inquietud. En francés el significado de “inquietud” es algo distinto al español. Es como si te sintieras algo incómodo, no por lo hecho en el pasado sino por lo que está por venir. Hay mucho por hacer y confío que este año se cumplan las expectativas de conciertos.
Para no insistir en los grandes rasgos que ya han sido tratados, me gustaría entrar en los pequeños detalles de cómo ese proyecto nacido en San Sebastián, como quinteto de jazz, realiza un viaje hacia el Sur hasta llegar a la música gnawa.
Se trató de una coincidencia. Yo compartí piso durante 2 años mientras estuve en Musikene con un baterista sevillano llamado Nacho Megina. En una de las veces que él solía bajar me dijo que por qué no le acompañaba a Marruecos. Así que me fue con él a Esauira. Compramos música, hicimos música gnawa..Fueron 10 días increíbles. Luego he vuelto 10 veces más, en total 11 en 5 años. A mí me gusta el jazz, he tocado y sigo tocando jazz, pero necesitaba el baile. Lo siento, pero me gustan más las músicas del mundo, las escucho más en mi casa que al jazz. El ritmo es muy importante para mí, soy batería.
Recuerdo que cuando aún sólo disponías del máster, en casa de un amigo común, yo mismo me puse a bailar al escucharlo por primera vez y te comenté que esta música tenía todas las herramientas para ser un éxito, que ésta era la música que necesitaba una sociedad en crisis…
Es que no es mi música, es nuestra música. Aunque cada uno componga la música, ésta es la música de un grupo.
(Se para un momento a pensar y me sorprende con esto)
Como músico, yo lo siento, pero para que algo tenga éxito hay que tener un 20% de música y un 80% de management. Por muy buena que sea la música, sino te das a conocer no hay nada que hacer…No estoy hablando de hacer un concierto en un club de jazz, estoy hablando de hacer giras, de mover el proyecto de verdad, de vivir de la música, de tu sueño.
(Se para otro instante y contesta al tema del éxito y de la búsqueda del baile al mismo tiempo)
Esto fue un click… Me pasó en el festival de Valladolid de 2013. Estábamos dentro de un cartel muy bueno con Bill Evans, Ron Carter y el baterista Antonio Sánchez, que dio un concierto estupendo el día antes del nuestro. Imagina, gente que toca mil veces mejor que nosotros…Y yo me dije, a este público le vamos a gustar, le vamos a impactar. Era el último concierto del festival. A mediodía había como 500 entradas compradas y al final se vendieron 800. A dos temas para el final casi me enfadé con el público. No habían bailado aún. Estaban acostumbrados a estar ante un concierto de jazz como el de Antonio Sánchez. Ese día me di cuenta cuál debería el objetivo del proyecto. Entonces, empiezas a cambiar “el chip”. Cambias algunas cosas, sacas algo de jazz y metes algo más africano…


Gabacho Maroconnection – Foto realizada por Luis Alvarado

¿El grupo ese día en Valladolid era como el actual compuesto por ocho miembros, el quinteto de antes más tres?
Sí, sí. El quinteto Gabacho Connection venía del periodo en Musikene y lo formábamos Charley Rose (saxo alto),  Willy Muñoz (teclados), Eric Oxandaburru (bajo) y yo a la batería. Salió un trombón, luego había que meter un saxo tenor. Antonio Lizana además de saxofonista es cantaor flamenco, y canta muy bien, así que nos servía para subrayar nuestras raíces mediterráneas. Los problemas vinieron con los visados de nuestros tres músicos marroquíes. El consulado español nos los había cancelado y con ellos una gira. Así que para la segunda ocasión, que tenía citas potentes como el festival de San Sebastián o éste de Valladolid, nos pusimos en contacto con dos músicos de Esauira que viven y trabajan en Europa. Hamid Moumen (voz, guembri) y Jawad Jadli (percusión, voz). El tercero que vino a completar ese puesto era un viejo amigo mío francés que tocaba la percusión y el N`goni que había estudiado en el Congo, Fred Faure.
Así que teníamos un quinteto que quería cambiar de horizontes de estilo, que había ido a Marruecos y contactado con músicos de allí pero que por problemas de papeles no podía contar con esos músicos y los cambió por músicos marroquíes de Europa.
Volviendo a la importancia que señalabas del management, por número de conciertos, por impacto mediático, podría decir que GMC ha sido el acontecimiento musical del 2014 en España. Aparte de la labor titánica que puedo imaginar has tenido que hacer para conseguir todo eso, me pregunto estando el grupo tan alejados, los ocho repartidos en 5 capitales distintas y tres países, ¿cómo has podido resolver esta dificultad logística?
Bueno, en primer lugar tengo que agradecer a los músicos del grupo su esfuerzo. Ya sé que no todo el mundo pone de su parte en la misma media y que como es lógico durante tantas horas juntos surgen conflictos…Esto siempre complicado, pero con esta banda todoterreno ha sido posible. Son gente que está disponible, a esta gente le gusta viajar y se adapta bien a las condiciones. Esto es muy importante, porque a veces las condiciones económicas pueden ser muy difíciles y las distancias grandes…Los festivales van a lo suyo y si pueden pues te dan… menos y tenemos que mirar por el grupo…(sonrisa).
De igual modo que decías que había que invitar al público a bailar, en convertir el concierto en un ritual y alejarlo del personalismo de los solos de un instrumentista de jazz, esto nos lleva a ver a tu banda no como un grupo de músicos sino como un colectivo…
Eso es cierto. Conozco muy bien a mi banda y esto es posible por las personalidades que la componen. Yo me he peleado con cada uno de ellos y creo que cada uno se ha peleado con los otros (sonríe). La gente elegida es gente caliente. Cada uno de ellos… Antonio Lizana comunica muy bien con el público, todo el mundo lo dice. Charly Rose, también saxofonista, tiene un grupo de la música más violenta, elmetal hardcore, se vuelve loco detrás del escenario… pero también te puede hacer un arreglo exquisito para violín. El bajista, Eric Oxandaburru, ha escuchado bastante música africana. El “percu”, Fred Faure,pues eso, estudió en el Congo. Luego están los dos marroquíes, que tienen conocimientos de su música tradicional. Willy, el teclista, le va la world music y el hip hop y a mí también. Cada uno de los músicos que estamos tenemos bastante generosidad en el escenario y eso al final se trasmite.
Gabacho Maroconnection - Bissara

Gabacho Maroconnection – Bissara
Hablemos del escenario y de vuestro disco, Bissara. Un excelente trabajo que recoge fielmente el concepto y la estructura del producto. Ahí está la esencia de vuestro potencial…
Sí, eso es.
Parece más bien un disco de pop antes que de jazz…
Bueno, hay de todo…
Quiero decir, que el público puede identificar perfectamente cada una de las piezas, aunque cuando queréis podéis tocar dentro o fuera del disco, con más improvisación…Que no se trata de una idea cerrada…
Sí, claro, claro…A veces cambiamos cosas, la presentación también. Yo cuando presento a veces hago trampas…Jugamos también con el tema de las sorpresas.

Gabacho Maroconnection, Danzas de la tierra y del mar - Foto realizada por Luis Alvarado

Gabacho Maroconnection, Danzas de la tierra y del mar – Foto Luis Alvarado

Y la coreografía que sirve de comunicación con el público… Cómo se han ido añadiendo figuras. ¿Esta parte de quién viene?
De los marroquís. De ellos, va poco a poco y esto va a ir a más. La aportación de los marroquíes está aún a un 20% o un 30%. Se van a ir añadiendo nuevos elementos…Por ejemplo una noche Jawad fue a la habitación de Fred con un bendir y le hizo un baile con los pies que dijo venía de un pueblo perdido de Marruecos. Lo incorporamos al día siguiente.
Tenemos algo de esencias ritualistas, ritmo, percusión, coreografías…
Y melodías.


Claro, y son muy pegadizas. Escuché a unas chicas jóvenes ir por las calles de Cádiz cantandoSonríe Ana dos días después del concierto que disteis aquí…
¿Ah sí?…Estupendo…(risas)

Antonio Lizana poniendo el cante flamenco en GMC- Foto  Luis Alvarado

Porque cantáis todos los miembros de la banda. Eso no es frecuente en un grupo de jazz…
Melodías y canto…Esto es muy importante…Podemos hablar de muchas cosas pero esto es lo importante…Cómo no te va a gustar Stravinski o Miles Davis, cómo no dar su lugar a la música instrumental…Me gusta, pero al final esto es lo que le toca a la gente, cantar.
Y toda esa polémica inútil que se arrastra de que si jazz o no jazz, ya ni Stranvinski ni Miles, lo que queréis es comunicar, hacer bailar y cantar a la gente…Conseguir algo casi tribal conectado con África.
Sí, la música gnawa procede de los esclavos negros que venían de Níger, Malí, Sudán…
¿Vas a seguir GMC nutriéndose de la música africana para su nuevo disco, qué nos puedes avanzar?
Que habrá más canto. Y temas sencillos y profundos a la vez
Eso ya lo tenéis ya en este disco, en Bissara
Podemos hacer un disco mejor aún. Tengo fe en esto. Ya estamos componiendo, yo tengo dos temas, Eric tres y Fred uno, hay material. Pero podemos usar más a nuestros músicos marroquíes para la composición…
(medita)
Es muy profundo todo esto…Los músicos blancos no conocen el desierto, no conocen Esauira, yo sí…Tenemos que hundirnos aún más en la música africana y marroquí. Vamos a tener ocasiones en nuestra gira para ello. Sobre todo la cita en el Festival de Merzouga.
(ver agenda de GMC al final de la entrevista, nota JG)
Por eso hicisteis el vídeo de ese segmento tradicional gnawa, como diciendo: “no sólo somos fusión, también somos tradición”.
Sí, por supuesto. Lo más importante es que los músicos de GMC conozcan la música marroquí en profundidad.

Gabacho Maroconnection, Gnawa, tradición y ritmo - Foto realizada por Luis Alvarado
Gabacho Maroconnection, Gnawa, tradición y ritmo – Foto Luis Alvarado

Sabemos que GMC ha girado mucho en muy poco tiempo. Igual estamos siendo algo injustos con el panorama jazzístico, porque han sido sus festivales y clubes los primeros que han apoyado esta propuesta.
Sí, pero yo creo que es por nuestro pasado en quinteto con Gabacho Connection.
Mira, hoy he recibido un correo de un tío de Luxemburgo o Suiza o no sé qué. “Sí, he visto tu mail pero a nosotros no nos interesa el jazz”. Le había puesto arriba en el asunto “GMC afro, gnawa, jazz música marroquí”. Vale, pues he quitado “jazz” y le he vuelto a mandar el mail… (risas)
Vincent me entrega otra copia de Bissara pero antes se la enseña a su hijo mientras le tararea el tema Moussaoui, uno de los “hits” del disco del que han hecho un precioso vídeo.

Ahora me gustaría que me hablaras de ti…Eres francés, eres baterista…Háblanos de tus baterías favoritos y del jazz francés, que está muy conectado con África.
Cuando tenía 15 años empecé a tocar la batería. Mis héroes absolutos eran Manú Katché, Stewart Copeland y Jeff Porcaro… Por lo tanto yo vengo de los baterías de Toto, Police y Manu Katché, que es Sting y Peter Gabriel. Luego llega la técnica y el estudio…Dave Weckl, Vinnie Colaiuta…La sensibilidad, el jazz.
Así que hoy en día, de los grandes baterías, si me pides unos cuantos nombres, pues saldrían Brian Blade, Jeff Ballard, Manú Katché, Stewart Copeland, el del grupo de hip hop The Roots, Amir Thompson…
                                                            Vincent y Leo– Foto Luis Alvarado
(Pensativo)
Hay que separar las cosas…No puedes decir que Steve Gadd o Manu Katché no saben tocar por jazz porque han tocado con Paul Simon o Sting…Su aportación es enorme en el arte de configurar la batería en el estudio. Es algo increíble (pausa)…Luego está el trabajo de Philip Jo Jones o Tony Williams con Miles Davis, que es brutal, pero no tiene nada que ver, hay que distinguir lo que hace cada cuál.
Mira, en Musikene (San Sebastián) tuvimos de profesor a Gillermo Klein. Un tipo muy reputado en el jazz que dijo que el Imagine de John Lennon encierra tanta dificultad como una pieza clásica.
Lo que quiero decir es que no hay categorías… Hacer una buena toma en un estudio con un metrónomo de Like a Virgin es igual que difícil que tocar con Joshua Redman.
Y lo del jazz francés y su conexión con África…
Es que Francia es África. El 30% de la Población de París es negra…
¿Barbés?
No hay que ir a Barbés…Hay mucha gente negra en París, una población enorme.
¿Y conoces a los baterías de Henry Texier o Louis Sclavis, por hablar de dos músicos de jazz cuya música se ha inspirado en África?
Claro, Tony Rabeson es de Madagascar, ahí lo tienes. Con Francis Lassus toqué en un proyecto de 12 baterías titulado Las Elegantes Máquinas (Les Élégantes Machines). Este tipo ha tocado y ha aprendido de mucha gente y mucha de África…Es amigo del baterista argelino Karim Ziad…Hay mucha cultura en Francia en relacionarse con África.
Pero es que incluso el gran Joe Zawinul, en los últimos grupos del Zawinul Sindicate, llevaba músicos africanos y franceses. Richard Bona entre ellos.
Es como si todo volviera a África, Zawinul produce a Salif Keita y cambia de concepto
Eso es dialogar, y eso es lo que nos ha llevado hasta aquí.
Agenda 2015 GMC
18 de abril: Festival Merzouga (Marruecos)
14 de mayol: Festival Atout Coeur (Francia)
06 de junio: Festival Afriqu’a Muret (Francia)
20 de junio: Festival Poborina Folk (España)
24 de junio: Fiestas de Segovia (España)
10 de julio: Festival Musikaire: (España)
11 de julio: Festival Intercultural de Laredo (España)
18 de julio: Festival Etnosur (España)
19 de julio: Festival de jazz de Sanlucar (España)
24 de julio: Festival de jazz flamenco de Ronda (España)
01 de agosto: Festival Músicas en Espejo de Soria (España)
03 de agosto: Festival Mediterraneen de Al Hoceima (Marruecos)
05 de agosto: Festival de jazz del Mosquito Huelva (España)
07 de agosto: Castel de Denia (España)
13 de agosto: Festival du Monastier (Francia)
15 de agosto: Festa de la Pigna, San Remo (Italia)
23 de agosto: Festival Bidasoa Folk (Francia)
24 de agosto: Fiestas de Bilbao (España)
04-05 de septiembre: Festival Sam Africa (Francia)
06-14 de septiembre: South Americ tour (Chile – Bolivia)
16 de septiembre: Festival Jazz au Chellah (Marruecos)
17 de septiembre: Institut Français de Safi (Marruecos)
18 de septiembre: Institut Français de Essaouira (Marruecos)
19 de septiembre: Institut Français de Agadir (Marruecos)
Noviembre-Diciembre: Gira por Asia
Entrevista publicada en musicasdelmundo.com